Lettre à la Generalitat de Catalunya

Par , 22 septembre 2012 23 h 20 min

Soy Emilie Delepoulle, ornitóloga francesa muy preocupada con la situación de las aves necrófagas en Catalunya, país que frecuento cada verano desde mi más tierna infancia.

Ya nos han comentado que Catalunya esta a punto de autorizar dejar de nuevo los animales muertos en el campo por encima de la cota de 1400 m, lo que es una muy buena noticia. Pero tememos que la Generalitat no prevea de momento ningún punto de alimentación. Si me equivoco (espero que sí, por los buitres), pido de antemano disculpas.
Los buitres necesitan comida también en invierno, cuando los rebaños bajan a los establos. No podrían aguantar en el Pirineo sin los aportes del ganado extensivo o su complemento en los PAS, que juegan el mismo papel de los antiguos muladares. La aplicación del nuevo decreto n° 142/2011 y la creación de zonas de protección en las cuales se podrán dejar cadáveres, no impide la existencia de comederos o PAS. Al contrario, si el decreto prevé zonas « alejadas » o de protección para necrófagas, no es en lugar de los comederos, sino además de esos. La normativa depende, para su aplicación, de lo que las « autoridades competentes » interpreten en la letra del decreto, pero no justifica que se elimine una de las opciones que la propia normativa prevé y autoriza de igual manera.
El decreto prevé la creación de zonas de protección fuera de los comederos, pero menciona en primer lugar los comederos como sistema para complementar la alimentación de las aves necrófagas y permite aportar tanto animales enteros como partes de animales en esos mismos comederos:

« Artículo 14
Alimentación de determinadas especies dentro y fuera de comederos de animales y en zoológicos

1. La autoridad competente podrá autorizar el uso de material de la categoría 1 consistente en cuerpos enteros o partes de animales muertosque contengan material especificado de riesgo para la alimentación:

a) en comederos, de animales pertenecientes a especies en peligro o protegidas de aves necrófagas y otras especies que vivan en su hábitat natural, en aras del fomento de la biodiversidad, con arreglo a las condiciones establecidas en la sección 2 del capítulo II del anexo VI;

b) fuera de comederos, si procede sin la previa recogida de los animales muertos, de los animales silvestres a los que hace referencia el punto 1, letra a), del capítulo II del anexo VI, con arreglo a las condiciones establecidas en la sección 3 de dicho capítulo. »

Lo que tendría que ser una ocasión de dar alimento decente a las especies necrófagas podría convertirse en una limitación para hacerlo en Catalunya, y me daría mucha pena que sucediese así.
La creación de zonas de protección no implica suprimir los comederos. Al contrario, deberían crearse nuevos puntos de alimentación para que la competencia entre las especies no provoque efectos indeseados, como es el caso de los ejemplares de Buitre negro envenenados en Boumort.
Para que las especies amenazadas y sensibles puedan sobrevivir, es necesario que TODAS puedan encontrar comida, incluso el leonado. Es necesario hacer a la vez aportes de animales enteros para los leonados y de partes mas pequeñas para los buitres negros. En una situación normal, con diveros puntos disponibles para localizar su alimento, los leonados dejarían algo de los animales enteros a las otras necrófagas. Pero si las autoridades eliminan o reducen en exceso las opciones de encontrar comida a los leonados, seguirán buscándola de todas formas y competirán de una manera desfavorable con las otras especies, más selectivas y menos abundantes. Si solo se aportan animales enteros, solo comerán los leonados, y si solo distribuyen partes pequeñas (en principio para los negros), también los leonados lo aprovecharán casi todo, como estamos viendo a diario, porque lo cierto es que, en la actualidad, pasan hambre. Por eso acuden también a comer los huesos provistos para los quebrantahuesos aunque haya muy poquita carne para aprovechar, tal y como hemos comprobado este mismo verano en un comedero de Lleida.

Hay que ir a los vertederos, como el de Tremp o el de Bellver de Cerdanya para entender lo que está pasando, que es lo que venimos haciendo los cuatro últimos años. Hay que ver como los leonados se acercan a las máquinas que están trabajando para compactar la basura, con el peligro de quedar atrapados bajo la pala o las ruedas. Le mando el enlace de un video que hice en julio de 2012:
Lo que se ve en ese video es una novedad, jamás lo habíamos observado antes, pero ahora es un « espectáculo » diario. Vimos también varios buitres negros y muchos alimoches bajar, en repetidas ocasiones, al vertedero de Tremp, aunque se muestren más prudentes.
Los buitres leonados acuden al vertedero de Bellver de Cerdanya desde 2006, justo el momento en que se aplicó la retirada obligatoria de cadáveres. Por ser yo misma un bicho raro que también frecuenta los vertederos, puedo asegurar que antes nunca bajaban buitres al vertedero de Bellver. Pero desde este momento se vieron no solo decenas de leonados, también alimoches diariamente. Desde 2008, vimos tambien buitres negros utilizar con frecuencia el vertedero de Bellver.
Solo en este último verano, hemos comprobado cómo Gala (el primer buitre negro nacido en los Pirineos, en 2010) acudió 10 dias al vertedero de Bellver, entre el 30/07 y el 10/09. Vimos tambien 2 otros ejemplares del proyecto de reintroducción (Muga y Gata), y 1 ejemplar exógeno. No estamos todos los días en el vertedero porque a veces también somos veraneantes « normales »… pero incluso así, cada vez que estamos, vemos uno o dos buitres negros rebuscando algo que comer en la basura, acompañados por alimoches.
Hemos visto también a Bruna bajar en el vertedero de Tremp. Es la madre del pollo que, posiblemente, murió envenenado al poco de empezar a volar.

El leonado, aunque en España no esté en peligro de extinción, es también una especie protegida y muy amenazada en los restantes países de Europa. No olvidemos que desapareció completamente del territorio francés antes de su reciente reintroducción. El incremento de las poblaciones de leonados en Catalunya en los últimos años tendría que ser un motivo de orgullo, en vez de ser acogido como una amenaza. Los leonados son ahora los chivos expiatorios, pero sacrificarlos no podrá salvar las otras especies. Ya hace tiempo que en Navarra se han reducido los casos de ataques creando una red de comederos: (cf el artículo del Diario de Navarra)

Las especies de necrófagas tendrían que ser protegidas todas juntas, porque la competencia se ve exacerbada por la escasez de comida. No sé porque algunos niegan este problema, constante desde la obligación de la retirada de cadáveres, quizás para tranquilizar su mala conciencia.
El proyecto de reintroducción del buitre negro en Catalunya tiene una importancia especial para consolidar y enriquecer el patrimonio genético de la especie en Europa gracias a los varios intercambios de ejemplares que ya existen entre Boumort-Alinyá, poblaciones de España y las poblaciones franceses. El mismo miércoles 12 de septiembre, vimos con nuestros propios ojos, un buitre negro con anilla francesa en Alinyá. Hay que actuar rápidamente para que los éxitos obtenidos por el equipo de reintroducción no se convierten en un fracaso que sería muy perjudicial no solo para la población reintroducida en Catalunya, sino para la demografía global de esa especie en Europa.

Esperando haber despertado su atención, les saluda atentamente.
Émilie Delepoulle (Toulouse, Francia)

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