Lettre à la Generalitat de Catalunya

Par , 22 septembre 2012 23 h 20 min

Soy Emilie Delepoulle, ornitóloga francesa muy preocupada con la situación de las aves necrófagas en Catalunya, país que frecuento cada verano desde mi más tierna infancia.

Ya nos han comentado que Catalunya esta a punto de autorizar dejar de nuevo los animales muertos en el campo por encima de la cota de 1400 m, lo que es una muy buena noticia. Pero tememos que la Generalitat no prevea de momento ningún punto de alimentación. Si me equivoco (espero que sí, por los buitres), pido de antemano disculpas.
Los buitres necesitan comida también en invierno, cuando los rebaños bajan a los establos. No podrían aguantar en el Pirineo sin los aportes del ganado extensivo o su complemento en los PAS, que juegan el mismo papel de los antiguos muladares. La aplicación del nuevo decreto n° 142/2011 y la creación de zonas de protección en las cuales se podrán dejar cadáveres, no impide la existencia de comederos o PAS. Al contrario, si el decreto prevé zonas « alejadas » o de protección para necrófagas, no es en lugar de los comederos, sino además de esos. La normativa depende, para su aplicación, de lo que las « autoridades competentes » interpreten en la letra del decreto, pero no justifica que se elimine una de las opciones que la propia normativa prevé y autoriza de igual manera.
El decreto prevé la creación de zonas de protección fuera de los comederos, pero menciona en primer lugar los comederos como sistema para complementar la alimentación de las aves necrófagas y permite aportar tanto animales enteros como partes de animales en esos mismos comederos:

« Artículo 14
Alimentación de determinadas especies dentro y fuera de comederos de animales y en zoológicos

1. La autoridad competente podrá autorizar el uso de material de la categoría 1 consistente en cuerpos enteros o partes de animales muertosque contengan material especificado de riesgo para la alimentación:

a) en comederos, de animales pertenecientes a especies en peligro o protegidas de aves necrófagas y otras especies que vivan en su hábitat natural, en aras del fomento de la biodiversidad, con arreglo a las condiciones establecidas en la sección 2 del capítulo II del anexo VI;

b) fuera de comederos, si procede sin la previa recogida de los animales muertos, de los animales silvestres a los que hace referencia el punto 1, letra a), del capítulo II del anexo VI, con arreglo a las condiciones establecidas en la sección 3 de dicho capítulo. »

Lo que tendría que ser una ocasión de dar alimento decente a las especies necrófagas podría convertirse en una limitación para hacerlo en Catalunya, y me daría mucha pena que sucediese así.
La creación de zonas de protección no implica suprimir los comederos. Al contrario, deberían crearse nuevos puntos de alimentación para que la competencia entre las especies no provoque efectos indeseados, como es el caso de los ejemplares de Buitre negro envenenados en Boumort.
Para que las especies amenazadas y sensibles puedan sobrevivir, es necesario que TODAS puedan encontrar comida, incluso el leonado. Es necesario hacer a la vez aportes de animales enteros para los leonados y de partes mas pequeñas para los buitres negros. En una situación normal, con diveros puntos disponibles para localizar su alimento, los leonados dejarían algo de los animales enteros a las otras necrófagas. Pero si las autoridades eliminan o reducen en exceso las opciones de encontrar comida a los leonados, seguirán buscándola de todas formas y competirán de una manera desfavorable con las otras especies, más selectivas y menos abundantes. Si solo se aportan animales enteros, solo comerán los leonados, y si solo distribuyen partes pequeñas (en principio para los negros), también los leonados lo aprovecharán casi todo, como estamos viendo a diario, porque lo cierto es que, en la actualidad, pasan hambre. Por eso acuden también a comer los huesos provistos para los quebrantahuesos aunque haya muy poquita carne para aprovechar, tal y como hemos comprobado este mismo verano en un comedero de Lleida.

Hay que ir a los vertederos, como el de Tremp o el de Bellver de Cerdanya para entender lo que está pasando, que es lo que venimos haciendo los cuatro últimos años. Hay que ver como los leonados se acercan a las máquinas que están trabajando para compactar la basura, con el peligro de quedar atrapados bajo la pala o las ruedas. Le mando el enlace de un video que hice en julio de 2012:
Lo que se ve en ese video es una novedad, jamás lo habíamos observado antes, pero ahora es un « espectáculo » diario. Vimos también varios buitres negros y muchos alimoches bajar, en repetidas ocasiones, al vertedero de Tremp, aunque se muestren más prudentes.
Los buitres leonados acuden al vertedero de Bellver de Cerdanya desde 2006, justo el momento en que se aplicó la retirada obligatoria de cadáveres. Por ser yo misma un bicho raro que también frecuenta los vertederos, puedo asegurar que antes nunca bajaban buitres al vertedero de Bellver. Pero desde este momento se vieron no solo decenas de leonados, también alimoches diariamente. Desde 2008, vimos tambien buitres negros utilizar con frecuencia el vertedero de Bellver.
Solo en este último verano, hemos comprobado cómo Gala (el primer buitre negro nacido en los Pirineos, en 2010) acudió 10 dias al vertedero de Bellver, entre el 30/07 y el 10/09. Vimos tambien 2 otros ejemplares del proyecto de reintroducción (Muga y Gata), y 1 ejemplar exógeno. No estamos todos los días en el vertedero porque a veces también somos veraneantes « normales »… pero incluso así, cada vez que estamos, vemos uno o dos buitres negros rebuscando algo que comer en la basura, acompañados por alimoches.
Hemos visto también a Bruna bajar en el vertedero de Tremp. Es la madre del pollo que, posiblemente, murió envenenado al poco de empezar a volar.

El leonado, aunque en España no esté en peligro de extinción, es también una especie protegida y muy amenazada en los restantes países de Europa. No olvidemos que desapareció completamente del territorio francés antes de su reciente reintroducción. El incremento de las poblaciones de leonados en Catalunya en los últimos años tendría que ser un motivo de orgullo, en vez de ser acogido como una amenaza. Los leonados son ahora los chivos expiatorios, pero sacrificarlos no podrá salvar las otras especies. Ya hace tiempo que en Navarra se han reducido los casos de ataques creando una red de comederos: (cf el artículo del Diario de Navarra)

Las especies de necrófagas tendrían que ser protegidas todas juntas, porque la competencia se ve exacerbada por la escasez de comida. No sé porque algunos niegan este problema, constante desde la obligación de la retirada de cadáveres, quizás para tranquilizar su mala conciencia.
El proyecto de reintroducción del buitre negro en Catalunya tiene una importancia especial para consolidar y enriquecer el patrimonio genético de la especie en Europa gracias a los varios intercambios de ejemplares que ya existen entre Boumort-Alinyá, poblaciones de España y las poblaciones franceses. El mismo miércoles 12 de septiembre, vimos con nuestros propios ojos, un buitre negro con anilla francesa en Alinyá. Hay que actuar rápidamente para que los éxitos obtenidos por el equipo de reintroducción no se convierten en un fracaso que sería muy perjudicial no solo para la población reintroducida en Catalunya, sino para la demografía global de esa especie en Europa.

Esperando haber despertado su atención, les saluda atentamente.
Émilie Delepoulle (Toulouse, Francia)

Mourir de faim ou mourir écrasé ?

Par , 11 septembre 2012 0 h 32 min

Décharge de Tremp (Lleida), Catalogne espagnole, juillet 2012.

L’Europe autorise à nouveau l’équarrissage naturel !

Par , 2 mars 2011 17 h 44 min

Nous relayons le communiqué de presse de la LPO à propos de l’assouplissement de la loi européenne sur l’équarrissage naturel. Les amendements facilitent les apports de nourriture sur les placettes d’alimentation et permettent de nouveau aux éleveurs de laisser leurs animaux morts aux vautours :

COMMUNIQUÉ DE PRESSE DE LA LPO :

Rapaces nécrophages : assouplissement de l’équarrissage naturel

Grâce aux démarches conjointes de la Mission Rapaces de la LPO et de ses collègues espagnols, l’Union Européenne vient d’assouplir les procédures en matière d’équarrissage naturel*.

Désormais les autorités européennes nous autorisent :

  • à poursuivre le ravitaillement des placettes de nourrissage à partir de cadavres et matériels à risque spécifiés (EST-ESB) pour les espèces d’oiseaux nécrophages menacées d’extinction ou protégées, et pour d’autres espèces vivant dans leur habitat naturel, afin d’encourager la biodiversité. Il est désormais permis à certaines espèces carnivores d’accéder à ce type de soutien alimentaire. Par ce biais, le cortège des nécrophages est enfin reconnu.
  • à ne pas systématiquement acheminer les cadavres vers des placettes d’alimentation, s’il y a lieu en l’absence de collecte préalable des animaux morts, des animaux sauvages visés à l’annexe VI, chapitre II, section 2, point 1 a), sous réserve des conditions fixées à l’annexe VI, chapitre II, section 3.

Les espèces de rapaces, qui peuvent bénéficier de ces avancées, sont les suivantes :

Le Gypaète barbu (Gypaetus barbatus), le Vautour moine (Aegypius monachus), le Vautour percnoptère (Neophron percnopterus), le Vautour fauve (Gyps fulvus), le Milan noir (Milvus migrans), le Milan royal (Milvus milvus), ainsi que l’Aigle royal (Aquila chrysaetos) et le Pygargue à queue blanche (Haliaeetus albicilla), qui figurent désormais sur cette liste.

Grâce à ce règlement, l’importance des nécrophages, en tant qu’équarisseurs naturels, est désormais reconnue.

*Règlement n° 142/2011 de la commission européenne du 25 février 2011Document PDF

Vautours moines et vautours fauves, curée – Serra de Boumort, Lérida (Catalogne espagnole) – photo : Émilie Delepoulle

Une journée à Montejo de la Vega – Souvenirs de mars 2009

Par , 2 mars 2011 16 h 22 min

Une journée à Montejo de la Vega

Ce matin d’hiver une poignée de naturalistes s’est donné rendez-vous à Montejo de la Vega, dans les gorges du Riaza, au nord-est de Segovia. Venant de France pour quelques jours, il serait impensable de laisser passer l’occasion de voir l’un des lieux les plus emblématiques de l’ornithologie espagnole, surtout que nous sommes invités à observer de près un repas de vautours fauves. De plus nous sommes accompagnés par le Dr. Fidel José Fernández, connaisseur inégalable des espèces naturelles de la région. Il nous promet une journée inoubliable. Le temps pluvieux pourrait bien dissuader les rapaces de quitter leurs falaises mais d’après Fidel José les vautours sont tellement affamés qu’ils viendront manger même sous la pluie.

Loin de la capitale, nous découvrons avec surprise un petit village encore préservé des ravages de l’urbanisation intensive. Cette authenticité intouchée confère au site un charme inédit. Vivre dans un lieu aussi paisible doit être une véritable bénédiction pour les habitants de Montejo de la Vega. Nous avons bientôt la chance de rencontrer l’un d’eux. Hoticiano Hernando a œuvré toute sa vie en tant que garde du Refuge de Rapaces de Montejo pour en préserver le caractère sauvage. Maintenant retraité, il ne cache pas sa préoccupation. Dans la chaleur de son foyer, nous échangeons quelques mots avec lui et ses proches à propos de la terrible famine qui frappe les vautours depuis l’obligation par la communauté européenne de retirer systématiquement le bétail mort de la campagne. Heureusement il y a à Montejo un comedero où les vautours peuvent se nourrir. Les éleveurs de petites exploitations des environs y destinent les pertes de leurs troupeaux, tirant parti du rôle utile d’équarisseurs naturels imparti aux vautours depuis la nuit des temps. Jesús Hernando, fils d’Hoticiano et actuel garde WWF (ADENA) du Refuge, nous emmène de ferme en ferme pour emporter les animaux morts que nous porterons au point de nourrissage.

Le paysage est enchanteur, des pans de falaise émergent de la brume, éclairées par la douce lumière hivernale. Une chouette chevêche nous observe juchée sur un tas de pierres, la frêle silhouette d’un traquet rieur s’affaire en contrebas du chemin. Alors que la voiture s’approche du « comedero », les vautours viennent de toutes parts, reconnaissant de loin le véhicule du garde. Lorsque que la viande est déchargée de la remorque, un étrange ballet de sauts et de battements d’ailes se déroule sous nos yeux. La féerie durera près d’une heure jusqu’à ce que la charogne soit entièrement nettoyée. Après la curée, alors qu’un rayon de soleil perce les nuages, les dizaines de vautours rassemblés étendent leur immense voilage pour faire sécher leur plumage détrempé par la pluie. Oui, ce spectacle inoubliable restera à jamais gravé dans nos mémoires.

Ces quelques lignes souhaitent saluer le travail titanesque de recensement de la faune de la région, et tout spécialement des vautours, effectué par le Dr. Fidel José Fernández depuis 35 ans, aidé par un large réseau de naturalistes. Qui pratique un tant soit peu l’observation ornithologique peut imaginer en feuilletant la Hoja informativa les centaines d’heures de terrain qu’elle représente. Son extraordinaire minutie, sa précision, le respect des diverses sources d’information mentionnées avec soin sont la marque d’une scientificité rigoureuse et exemplaire. Ce document est bien plus qu’une simple compilation de données, il offre une vision synthétique de l’évolution des populations. Malheureusement les derniers résultats révèlent une baisse alarmante des effectifs de vautours depuis cinq ans.

La colonie de vautours fauves du Refuge de Montejo et de ses environs a longtemps été la plus importante d’Europe. Une telle concentration d’individus tient de l’inouï étant donné les dénivelés relativement modestes que présentent les Gorges du Riaza en comparaison avec d’autres habitats traditionnels de vautours fauves. Qu’il nous suffise d’évoquer à titre d’exemple les Gorges de la Jonte et du Tarn (Parc National des Cévennes) dont les dimensions toutes autres offrent aux rapaces de grandes marges de tranquillité malgré une certaine fréquentation humaine. On comprend alors qu’une présence de visiteurs parcourant l’ensemble des gorges du Riaza ne manquerait pas de perturber les rapaces et de rompre l’équilibre naturel si délicat qui donne à cet écrin de verdure sa valeur unique. Il est donc urgent d’agir au niveau local comme au niveau européen afin d’écarter une à une toutes les menaces qui pèsent sur les vautours, pour que ces rapaces encore trop méprisés puissent se nourrir et nidifier dignement. Nous espérons voir un rayon de soleil dissiper les nuages et rendre leur avenir à ces oiseaux merveilleux.

Émilie et Françoise Delepoulle

Hoces del Riaza - Photographie : Françoise Delepoulle

Témoignage d’un éleveur des Grands Causses

Par , 27 novembre 2010 19 h 20 min

TOUTES LES PRÉTENDUES ATTAQUES DE VAUTOURS SUR DES ANIMAUX VIVANTS SE SONT PRODUITES HORS LA VUE DE TÉMOIN HUMAIN.

La première fut signalée à la Borie Blanque près de Millau il y a plusieurs années. Des vautours ont dévoré une belle, une magnifique brebis lait en pleine santé. J’ajouterai en pleine santé AVANT DE MOURIR, car personne ne peut dire si elle ne s’était pas goinfrée d’une bonne dose de luzerne ou d’une autre herbe aussi brutalement météorisante.

Fin 2009, deux éleveurs du Lévézou ont accusé les vautours d’avoir tués puis dégusté en plein champ des animaux d’élevage. Une vache et son veau nouveau né pour l’un, une brebis pour l’autre. Dans les 2 cas signalés dans le journal syndical, la Volonté Paysanne, PERSONNE  N’A ASSISTÉ AU MEURTRE !

Ni les éleveurs, ni les gendarmes, ni les vétérinaires convoqués sur place. « Mes vaches, prêtes à vêler étaient à quelques kilomètres de mon exploitation !!! » explique l’éleveur de bovins, « nous repartions pour un chantier d’ensilage » ajoute-t-il.

Il y a quelques jours, c’était à Navas, près de chez nous. Et là encore PERSONNE N’A VU LES VAUTOURS TUER ! « L’événement s’est produit à quelques dizaines de mètres de la ferme alors que lui et son frère étaient en train de travailler » raconte le journaliste du J. de Millau. Les agnelles étaient certes en bonne santé la dernière fois qu’elles ont été observées, mais en plein cagnard et dans l’herbe généreuse de ce printemps la matière azotée est abondante. Comme tous les anciens qui ont jadis gardé leur troupeau, le Grand Père aurait pu raconter tant d’histoires de brebis qui se sont écroulées sitôt entrées à la bergerie. C’est pourquoi tout  bon berger tenait dans sa poche un trocard ou un opinel capable de percer les panses avant que les gaz de digestion n’aient assez comprimé les poumons pour tuer l’animal imprudemment glouton.

Depuis trente trois ans nous élevons sur le Causse Noir Aveyronnais 150 chèvres laitières et 100 brebis viande et nous affirmons que ces récits sont dus à une absolue méconnaissance des moeurs des vautours et aux très impressionnantes sarabandes qui accompagnent la dégustation d’animaux toujours TOUJOURS MORTS. Chaque accusateur ou individu sceptique ayant accès à internet devrait visionner sur youtube la vidéo d’une attaque d’un vautour sur un homme vivant, allongé sur le sol. C’est parfaitement édifiant et très amusant. Tout ce qui bouge est dangereux ! (demander « attaques de vautour » à google et parcourir la page jusqu’à la vidéo de  youtube). Quant à la supposée attaque filmée par une restauratrice pyrénéenne elle montre seulement qu’il ne s’agit que de la curée habituelle sur un cadavre sans montrer l’affreux crime.

Comment imaginer qu’un vautour puisse tuer une vache et ses veaux lorsque notre petite fille, âgée de trois ans, s’amusait seule et sans danger à faire fuir devant elle une troupe de 20 à 50 vautours qui festoyaient goulûment autour d’un cadavre de chèvre ?

Comment expliquer la frayeur d’autres troupes semblables  s’enfuyant à tire d’ailes dès que notre petit berger des Pyrénées (4 kg tout mouillé) s’approche d’eux à moins de 50 mètres ?

Pourquoi ne pas interroger les scientifiques du domaine de l’INRA à La Fage où l’on travaille scientifiquement depuis des dizaines d’années sur un gros troupeau de brebis conduit en plein air intégral. L’ennemi principal déclaré de ce centre est : LE CHIEN ERRANT !

NON, NON, NON, LES VAUTOURS NE TUENT PAS !

De jour comme de nuit, nos chèvres sont libres de sortir de la chèvrerie entre les deux séances de traite journalière. Leurs déplacements sont contenus à l’intérieur de parcs électrifiés de dizaines d’hectares chacun.

Notre troupeau de brebis est enfermé à l’intérieur de parcs grillagés 24 heures sur 24 et 365 jours par an. Tous nos animaux sont donc à la totale disposition des prédateurs à plumes et à poils. Nos troupeaux et nous, ne redoutons les méfaits que de quelques rares humains malveillants et de chiens errants.

Lorsqu’une bête meurt, nous la transportons sur la placette installée par la L.P.O. avec l’agrément de la D.S.V. Très rapidement, des vautours l’aperçoivent et, avec d’infinies précautions, s’approchent un à un du cadavre. Ils sont instinctivement si méfiants qu’ils semblent prêts à s’enfuir si un seul cil de l’animal mort venait à bouger. Dés que le premier coup de bec donné à la chèvre défunte a montré qu’il s’agit bien d’une charogne, la curée débute. Ces messieurs dames se chamaillent alors hardiment en piaillant copieusement tout en se distribuant d’amples coups d’ailes et de bec. Quelques plumes volent, mais nous n’avons jamais vu apparaître la moindre trace de blessure sur l’un de ces formidables nettoyeurs. Une heure ou deux suffisent à une troupe d’une vingtaine d’individus pour ne  laisser subsister que le squelette et quelques poils que les corbeaux viendront ensuite nettoyer plus soigneusement.

Un humain ou un chien, s’approchant d’un groupe de vautours à moins de 50 mètres, même très lentement, les font fuir. D’instinct, ces volatiles savent qui sont leurs pires ennemis. A l’inverse, il leur arrive souvent de s’offrir, au soleil, une petite séance de toilettage parmi le troupeau de chèvres tout autour de notre Lavogne au bord de laquelle ils ont préalablement pris un léger bain. Chèvres et brebis ne craignent pas les vautours qui leur rendent bien cette totale confiance. Il arrive parfois qu’une de nos chèvres mette bas dehors d’un ou deux chevreaux. Si nous n’avons pas été suffisamment attentifs, le ou les chevreaux sont retrouvés quelques heures plus tard, voire le lendemain, sans que les vautours ne se soient intéressés à leurs petites vies naissantes. Il leur faut des cadavres, des vrais !

Nos brebis mettent toujours bas dehors, y compris parfois dans la neige en hiver ce qui nous oblige alors à collecter les nouveaux arrivants. Récemment, une de nos brebis a mis bas d’un agneau au beau milieu d’un champ de six hectares. Une dizaine de vautours sont alors venus tournoyer autour de la mère et du petit avant de se poser à quelques mètres. L’agneau tombé au sol s’est sorti de la poche avant de vérifier si ses pattes pouvaient le porter. De la brebis pendait la délivrance. Dès que l’agneau est parvenu à trouver la mamelle pour déguster son premier colostrum, la mère l’a léché, la délivrance (placenta) est tombée, ravivant l’attention gourmande des spectateurs ailés. Puis la mère et l’enfant s’en sont allés lentement rejoindre le reste du troupeau. La dizaine de vautours attentifs s’est alors précipitée sur la poche sanguinolente en piaillant et se chamaillant. Une seule délivrance pour dix, c’est très peu donc très rapidement avalé. Sans plus tarder, ces messieurs dames ont alors décollé afin de poursuivre ailleurs leur excellente besogne de nettoyage de la nature en laissant les miettes à quelques corbeaux.

NOUS AVONS CONSTATÉ QU’AUCUNE MARQUE D’AGRESSION NE S’EST MANIFESTÉE DES VAUTOURS VERS LES DEUX ANIMAUX. DE LEUR COTÉ, BREBIS ET AGNEAU N’ONT EXPRIMÉ AUCUNE CRAINTE PAR RAPPORT A LA PETITE TROUPE NÉCROPHAGE ET ATTENTIVE (ils se connaissent et s’apprécient depuis des millions d’années).

Considérant que nos observations sont communes à celles de tous les éleveurs caussenards nous ne pouvions imaginer qu’un jour, nos chers vautours pourraient être accusés de meurtres avant d’être une fois de plus, condamnés à mort. Les vautours caussenards sont les mêmes que les espagnols ou les italiens. Nous affirmons qu’ils ne tuent jamais ! Ils ne peuvent ni ne veulent tuer ! Le manque de charognes les amène à mourir de faim comme au nord de l’Espagne lorsque l’Europe a fait fermer un grand charnier.

Il est vrai que leurs chamailleries autour d’un cadavre en cours de dégustation sont très impressionnantes, spectaculaires, mais sans danger.

Il est aussi vrai que certains éleveurs aimeraient les voir accusés afin de masquer leurs erreurs d’élevage et peut-être recevoir un dédommagement financier officiel. Il est encore vrai que certains « chatouilleux de la gâchette » auraient grand plaisir à descendre, d’une seule cartouche, ce majestueux planeur de trois mètres d’envergure. Ils pourraient même obtenir, dans le J.de Millau, une belle photo de famille montrant trois à quatre générations humaines tenant écartelée l’immense voilure de ce féroce animal, photo soulignée d’une homérique légende : « Au péril de sa vie, un courageux père de famille à tué in-extrémis un terrible vautour d’un poids de dix kilos et trois mètres d’envergure, qui fonçait sur ses enfants afin de les dévorer tout crus ».

Nous considérons que la campagne naissante accusant nos chers vautours est due principalement à des erreurs d’observation. Les vautours se chamaillent toujours bruyamment et semblent se battre méchamment autour d’une charogne. Chacun veut et réclame sa part avec acharnement, ce qui les fait supposer féroces et méchants.

Pour débarrasser la nature des cadavres d’animaux domestiques et sauvages, pour protéger les vivants des terribles épidémies moyenâgeuses, (grippe porcine, asiatique, aviaire, espagnole, fièvre de Malte, vache folle, tremblante, FCO, CAEV, etc, etc), il est nécessaire de favoriser l’existence des plus efficaces nettoyeurs naturels que sont les vautours. Ils ont besoin de charognes pour se nourrir.

– Un service d’équarrissage motorisé ne se déplace jamais immédiatement, les vautours si.

– Un service d’équarrissage organise des tournées de ramassage promenant ainsi des cadavres infectants sur les territoires. Les vautours avalent tout sur place, microbes, virus et chairs en décomposition !

– Un service d’équarrissage c’est 35 heures par semaine. Les vautours sont disponibles chaque jour toute l’année dès les premières lueurs du jour.

– Un service d’équarrissage est payant et subventionné. Les vautours non !

– Et depuis 2009, est exigée de chaque éleveur : une cotisation volontaire obligatoire !!!!!! (sic) pour financer les sociétés d’équarrissage privées ( progrès).

– La crémation des cadavres utilise beaucoup de notre pétrole chaque jour plus cher.

Toutes les zones d’élevage devraient posséder des placettes sur lesquelles déposer les charognes. Deux troupes successives de 20 vautours chacune sont capables d’avaler un boeuf mort en quelques heures dans la plus parfaite hygiène.

Et pour répondre à votre interrogatoire par un journaliste, nous vous demandons de ne pas oublier les multiples LOUPS GAROUS DE TOUS LES TEMPS. Aujourd’hui le Lynx dans l’est, le loup en PACA, l’ours en Pyrénées et maintenant le Vautour en Sud Aveyron.

IL EST AUJOURD’HUI URGENT D’INFORMER !

Des ornithologues patentés vivent en Sud Aveyron et ailleurs. Ils ont effectué de très précises observations sur les moeurs des Vautours. Il serait bon de leur faire parcourir le pays afin que par des conférences très documentées ils éclairent les nouveaux éleveurs sans berger. Tous les éleveurs sont aujourd’hui contraints d’accomplir plusieurs travaux en même temps pour gagner péniblement un SMIC en 60 heures par semaine et 365 jours par an. Comment voulez vous qu’ils surveillent étroitement leurs  troupeaux et acceptent facilement les pertes inéluctables ?

Charles Loye

(Les photographies appartiennent à l’auteur du texte).

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